La gestión de un siniestro medioambiental
  • 25-05-2018

La gestión de un siniestro medioambiental

Cuando nos referimos a un desastre medioambiental, de inmediato nos viene a la memoria accidentes relacionados con vertidos de petróleo al mar, especialmente el desastre del “Prestige” (2002), o accidentes como el ocurrido en Aznalcóllar, cuando la rotura de una balsa provocó el vertido de residuos tóxicos junto al Parque Nacional de Doñana (1998). Y no podemos evitar relacionar las agresiones al medioambiente con actividades propias de la industria química, papeleras, centrales nucleares, tratamiento de residuos y transporte de materias peligrosas. Sin embargo, la realidad nos demuestra que también se producen incidentes de contaminación que dañan el medioambiente fuera de este entorno.  No en vano, la Ley 26/2007, de 23 de octubre de Responsabilidad Medioambiental, considera que todos los titulares de actividades económicas o profesionales son responsables medioambientales, es decir, responsables de conservar y defender la integridad de los recursos naturales, estando obligados a restituirlos a su estado original en caso de resultar dañados. Por ello, el siniestro medioambiental no se resuelve “indemnizando” sino “reparando” el daño causado.
 
Cuando las entidades aseguradoras se enfrentan a este tipo de siniestros, tienen que ser plenamente capaces de ofrecer una solución inmediata y eficaz. Los daños producidos por una contaminación pueden agravarse en cuestión de horas. La respuesta de la aseguradora tiene que minimizar al máximo el impacto negativo de la incidencia, sabiendo dimensionar el problema y aportando de inmediato las mejores soluciones, recuperando la normalidad en el menor tiempo posible. Sin embargo, en no pocas ocasiones, la falta de experiencia de las aseguradoras y el desconocimiento de este tipo de siniestros,  les lleva a actuar con lentitud por falta de decisión a la hora de emprender las medias oportunas.
 
Las derivas a la hora de identificar la causa, los problemas de comunicación entre los diferentes involucrados (la Administración Pública, los vecinos colindantes, los asegurados y sus aseguradoras), la falta de actuación diligente, o el cumplimiento parcial de los requerimientos legales, acaban agudizando el problema con mayores daños, mayores costes, expedientes sancionadores y repercusiones reputacionales por la extensión mediática del problema.
 
Conscientes de la necesidad de especialización en la gestión de los siniestros medioambientales, Berkley ha desarrollado el sistema de respuesta Best (Berkley Environmental Support Team), un centro de atención para clientes de Berkley, disponible 24 horas 365 días al año, para actuar y asesorar de manera inmediata ante cualquier incidente de contaminación.
 
Nuestros expertos, actuando de forma rápida y eficaz, aportan soluciones concretas controlando el incidente. Y una vez que la situación se encuentra estabilizada, se toman las acciones de limpieza y restitución necesarias para recuperar la normalidad, minimizando el daño, evitando sanciones, litigios y daño reputacional. Y es que en la gestión de los siniestros medioambientales, resultan fundamentales los siguientes aspectos.
 
1. Las actuaciones han de ser rápidas. Para ello, se hace imprescindible disponer de un servicio de atención 24 horas los 7 días de la semana y de un equipo de expertos con posibilidad de desplazarse al lugar del siniestro en el menor tiempo posible.
2. Las comunicaciones con los distintos involucrados han de ser ágiles y fluidas. Los expertos que gestionan los siniestros deben atesorar la solvencia técnica necesaria como para generar confianza en todos los intervinientes en los mismos.
 
3. En este sentido, la necesidad de actuaciones contundentes e inmediatas precisa centralizar todo el proceso en un único gestor que lidere los trabajos y tome las decisiones oportunas.
 
4. El equipo de trabajo que gestiona el siniestro, debe tener los conocimientos y la experiencia necesaria para identificar de inmediato el origen y la causa del daño. 
 
5. A menudo es preciso desarrollar soluciones creativas, basadas en la experiencia, que precisan agilidad en la toma de decisiones para importantes desembolsos económicos anticipados. 
 
6. Resulta imprescindible conocer los más actuales sistemas de limpieza y recuperación existentes en el mercado, y las empresas que localmente pueden prestarlos, al objeto de implementar el que más se ajuste al siniestro. 
 
7. La coordinación con las autoridades locales, agencias medioambientales y grupos de interés, constituye también una pieza clave de la gestión de estos siniestros.
 
Todos estos aspectos han sido cuidadosamente desarrollados por Berkley España recogiendo toda la experiencia que nos aporta nuestra casa matriz a través de Berkley Environmental, poniendo a disposición de clientes y corredores nuestra especialización en la gestión de siniestros medioambientales.
 
Ignacio Megía
Director de Siniestros y Asesoría Jurídica de Berkley España

 

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