Administraciones Públicas, ¿qué daños pueden ocasionar a terceros y cómo pueden protegerse?

Un trabajador realiza cálculos en su escritorio

Administraciones Públicas, ¿qué daños pueden ocasionar a terceros y cómo pueden protegerse?

Ejercer un cargo público es una tarea compleja ya que supone compromisos con el resto de la sociedad. Tanto los cargos electos, como los trabajadores públicos o funcionarios se encuentran expuestos a un alto nivel de riesgo, debido a que en ambos casos pueden ser reclamados por daños y perjuicios por parte de ciudadanos o entidades, por la propia Administración o incluso por compañeros, en el desarrollo de su profesión.

 

¿Qué reclamaciones pueden recibir los trabajadores públicos?

Todos los trabajadores públicos, ya sean cargos electos o personal de la Administración Pública están sometidos a las mismas reglas de responsabilidad, el Estatuto Básico del Empleado Público, que acoge los principios generales aplicables al conjunto de las relaciones de empleo público, empezando por el de servicio a los ciudadanos y al interés general.

En este sentido, cualquier empleado público o cargo electo deberá hacer frente a las reclamaciones que puedan interponerse en su contra en el caso de malas actuaciones durante el desarrollo de su carrera profesional en la Administración.

Entre los posibles daños que pueden ser reclamados a estos trabajadores se encuentran los daños a terceros, ya que las Administraciones Públicas pueden ser responsables de daños causados a personas o bienes materiales, ya sean por negligencia en sus actuaciones o por el incumplimiento de deberes legales o por actos deliberados en los que puedan incurrir.

Otro de los posibles daños que pueden ser reclamados son los daños ocasionados a trabajadores a su cargo. En este caso, podemos hablar de posibles accidentes en el entorno laboral, que en ocasiones pueden estar relacionados con la negligencia, en cuyo caso las indemnizaciones pueden llegar a desembocar en costosos procesos judiciales y elevadas sumas económicas.

En el caso de estos trabajadores públicos el uso de propiedad de la Administración como edificios, vehículos o infraestructuras, también puede ser motivo de reclamación si se producen daños en la propiedad pública.

Además, la exposición a la opinión pública en caso de enfrentarse a un proceso judicial, especialmente en el caso de los cargos electos, puede ocasionar daños, no solo económicos o patrimoniales, sino también en la reputación profesional y personal del trabajador público. En muchos de estos casos, es necesario contratar servicios de comunicación y asesoría personal, profesionales capaces de restituir la confianza y limpiar la imagen de la persona damnificada, en el caso de que la sentencia sea absolutoria.

 

Cómo protegerse frente a los riesgos derivados de ejercer un cargo público

Para evitar que las posibles reclamaciones puedan terminar con el deterioro o la pérdida patrimonial, es aconsejable la contratación de un seguro especializado, como el seguro RC Personal Administraciones Públicas – Funcionarios, de Berkley España. Este seguro está dirigido a todas las personas que ostentan la condición de autoridad de una Administración Pública o que sean personal de la misma y que puedan incurrir en responsabilidad en el ejercicio de su cargo y, por tanto, están expuestos a ser requeridos a indemnizar por daños y perjuicios.

La póliza, por tanto, protege el patrimonio personal de los responsables de la Administración por reclamaciones derivadas de actos de gestión negligentes que hayan causado un perjuicio a la Administración o a terceros.

Esta protección cobra especial importancia si tenemos en cuenta que la responsabilidad indemnizatoria estará vigente hasta la prescripción de la reclamación. Es decir, el cargo público puede ser objeto de reclamación aún después de cesar en su función en la Administración.

Un cambio de gobierno o una excedencia laboral no privan a los reclamantes de poder ejercer una acción de responsabilidad frente a los funcionarios, empleados o cargos políticos, si la misma se basa en su actuación profesional cuando ostentaban su cargo dentro de la función pública.

Como podemos ver, el riesgo cuando se accede a un cargo público es elevado. Contar con la seguridad necesaria para poder llevar a cabo todas las actuaciones profesionales derivadas del cargo es especialmente importante y los seguros de Berkley España la proporcionan.

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