La acelerada evolución de la sociedad exige de una profunda transformación de las organizaciones

Olaya Polo, directora Financiera de Berkley España

Publicado en BDS

Por Olaya Polo, directora Financiera de Berkley España

La acelerada evolución de la sociedad exige de una profunda transformación de las organizaciones

En una sociedad cada vez más compleja y en constante cambio, las organizaciones tienen que hacer frente no solo a los riesgos y exigencias tradicionales del sector en que operan, sino también a las nuevas demandas que la sociedad del siglo XXI impone y que se extienden a ámbitos hasta hace poco intranscendentes para el éxito y la supervivencia de las entidades. La transformación operacional y digital se ha convertido en un imperativo para cualquier organización que anhela una evolución próspera de su negocio a presente y futuro.

Transformase es un proceso que implica cambios profundos en la forma de trabajar y gestionar la información de las organizaciones que requiere, principalmente, de la reevaluación y optimización de los procesos internos, y con externos, de éstas.

Uno de los aspectos más relevantes en este viaje es el factor humano, pues conlleva nuevas formas de liderar las organizaciones, así como nuevas formas y modelos de trabajo, relaciones laborales y gestión de prioridades. Así, el trabajo por proyectos, los beneficios sociales o la flexibilidad en el tiempo de trabajo constituyen elementos clave para atraer y retener el talento, un bien cada vez más cotizado.

Avanzar en este camino requiere de las personas que lideran la organización el desarrollo de ciertas habilidades y prestar atención a varios aspectos clave, de los que destacamos:

1 . Organización y comunicación

Uno de los factores más relevantes en la transformación operacional y digital es la organización y comunicación, tanto interna como externa, de la organización.

En primer lugar, la organización debe dar prioridad a establecer una visión clara del objetivo y los beneficios del cambio, así como definir los roles, responsabilidades, procesos y herramientas que faciliten su implementación. En el área de comunicación es fundamental transmitir el mensaje de forma clara y con total transparencia y definir un canal de feedback fluido con los principales stakeholders (trabajadores, clientes, proveedores, socios…), escuchando sus sugerencias, preocupaciones y necesidades. El trabajo en los ámbitos de organización y comunicación son claves generar confianza, compromiso y alineación entre todos los involucrados en el proceso de transformación. Además, permiten anticipar y resolver posibles problemas o resistencias que puedan surgir en el camino.

2. Adaptación al cambio

La adaptación al cambio exige a todas las personas implicadas de forma directa o indirecta en el proceso de transformación a salir de su zona de confort y dejar atrás prácticas y hábitos obsoletos, aceptando los nuevos métodos de trabajo, incorporando nuevas herramientas tecnológicas y, en el plano personal, asumir nuevos retos. En definitiva, requiere aprender a convivir con la incertidumbre que buscará desarrollar una actitud de confianza, de apertura, de curiosidad, de adaptabilidad…, ya que no siempre es posible prever las consecuencias y resultados de las decisiones que se toman. En este sentido, será relevante trabajar, de forma individual y colectiva, en la capacidad de gestión emocional, para manejar el estrés, la ansiedad, o el miedo y la frustración que pueden generar las situaciones de bloqueo o desmotivación.

La adaptación al cambio necesita de una actitud positiva, flexible y proactiva. Tener una mentalidad abierta y de aprendizaje continuo, tanto individual como colectivo, para adquirir los conocimientos y habilidades necesarios para desempeñar el trabajo con eficacia y calidad. Ser resilientes nos permitirá hacer frente a los obstáculos y posibles fracasos que puedan presentarse sin que ello suponga una pérdida de motivación.

3. Autoevaluarse y reinventarse

Un tercer aspecto esencial en el proceso de transformación operacional y digital es la capacidad para autoevaluarse y reinventarse. Es importante analizar cómo ha sido nuestro propio desempeño: identificar fortalezas y debilidades, reconocer las mejoras conseguidas, así como identificar las áreas de mejora y pedir ayuda cuando sea necesario.

La autoevaluación permite encontrar oportunidades de crecimiento, tanto profesional como personal, y establecer nuevos objetivos o planes de acción para alcanzarlos.

Reinventarse implica cuestionar permanentemente el statu quo, buscar nuevas formas de hacer las cosas o crear soluciones innovadoras a los problemas o necesidades que se plantean. Reinventarse permite aportar valor añadido, diferenciarse de la competencia y generar impacto positivo para los stakeholders y la sociedad en general.

4. Trabajar y relacionarse de forma más abierta y consciente, trabajar en equipo y aprender a comunicarse

El cómo trabajamos durante el proceso de transformación, es un aspecto de suma relevancia: implementar dinámicas de trabajo en equipo que permitan el trabajo colaborativo y la gestión conjunta de prioridades, adoptar un enfoque colectivo que impulse el potencial individual. Esto implica ser consciente de las propias emociones, que influyen en el comportamiento y en las decisiones que se toman. También obliga a ser consciente del impacto que nuestras acciones tienen en los demás, en el trabajo y en el entorno. Este nuevo modelo de trabajo permite actuar con más coherencia, responsabilidad y ética.

Trabajar en equipo conlleva colaborar con otras personas para lograr un objetivo común, aprovechando los conocimientos, habilidades, experiencias, y perspectivas que cada persona puede aportar. El trabajo en equipo requiere una actitud de cooperación, de respeto, de aprecio y de reconocimiento hacia los compañeros. También exige tener capacidad de coordinación, de organización, de delegación y de liderazgo para optimizar los recursos y los resultados.

Es vital aprender a comunicarse, a expresar de forma clara y asertiva lo que se piensa, se siente o se necesita. En esta nueva dinámica hay que escuchar activamente lo que dicen los demás, mostrando interés, empatía y comprensión. Todo ello lleva a establecer relaciones más efectivas y satisfactorias con los demás miembros del equipo, así como a prevenir y/o resolver conflictos.

En definitiva, podríamos decir que, independientemente de las decisiones estratégicas u operativas que afectan a la estructura de la empresa o a la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas, la transformación empieza por nosotros mismos. La trasformación operacional y digital es un proceso paulatino que requiere de un cambio de actitud y el desarrollo de nuevas, o existentes, habilidades que permitan llevar a término los cambios que reclaman los principales usuarios de las organizaciones como consecuencia de la rápida evolución de las necesidades y costumbres de la sociedad actual.

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